Últimamente escucho mucho a Therion. Creo que lo tengo asociado a cosas realmente buenas que han ocurrido en mi vida en los últimos años. A lo mejor me he vuelto algo supersticioso con ellos. Quizás escuchando su último disco espero que más cosas buenas lleguen en el futuro. Bueno, es peor tener unos calzoncillos de la suerte, como algún conocido mío tiene.
Ayer me di cuenta de que esto ya no tiene marcha atrás, es totalmente irreversible. Mi percepción ha cambiado tras haber entrado en el mundo del JUEGO.
Ayer quedé Marta (la chica de bellas artes). Realmente le envié un mensaje comentándole en que pub estaría por si quería pasarse. Se pasó con unas amigas (lo cual hizo feliz a mis acompañantes). La vi entrar desde el fondo del pub y mi reacción inicial fue acercarme a saludarla, pero cuando estaba apunto de hacerlo, algo en mi cabeza me hizo permanecer sentado, el JUEGO había comenzado…pero yo no lo había decidido, simplemente no había podido evitarlo. Me reí unos segundos y decidí que si mi subconsciente quería jugar, pues habría que jugar.
Ya había besado a Marta un par de veces, lo que me faltaba era cerrar. Al rato ella se acercó a saludarme. Me dio varios IDIs, incluso se disculpó por no haber quedado conmigo la semana pasada, con excusas relacionas con sus estudios. Lo acepte de buen grado, pero le lancé varios negas a los que respondió de la manera esperada, falso orgullo y bromas.
Luego volvió con sus amigas, dos inglesas que estaban de visita en la ciudad. Me pareció un momento perfecto para practicar mi inglés, que aunque algo oxidado por la falta de uso, aun mantiene un nivel suficiente como para mantener una conversación fluida. Le hice de ala a ADAMA, intimo amigo al que estoy introduciendo en el JUEGO y que tiene un enorme potencial.
Marta estaba ayudando a la camarera del local que es amiga suya, por lo que estuvo toda la noche de un lado a otro, recogiendo vasos y tras la barra. De vez en cuando se acercaba y me saludaba, mantenía un contacto físico innecesario, lo cual era buena señal…pero rápidamente detecté que algo no funcionaba como la anterior vez que nos habíamos visto. Calculaba sus movimientos.
En pocos minutos me di cuenta de que Marte tenía el “remordimiento del comprador”. Yo le atraía, pero en algún momento pensó que había ido demasiado rápido conmigo. Estaba atrapa, no podía ir hacia atrás por que quedaría como una cría, pero el siguiente paso le hacía acercarse peligrosamente al Factor Fulana ya que nos movíamos en un entorno social común donde los dos éramos conocidos.
Hace una semana yo habría hecho lo siguiente: Tener una charla con ella, preguntarle que le pasaba e intentar ser comprensivo con la situación y bla bla bla. Pero ahora sabía perfectamente que eso era un error. No era amiga mía, los dos nos sentíamos atraídos y ella tenía sus reticencias, yo debía ayudarla con esas reticencias…pero no a nivel racional.
Automáticamente comencé a charlar con sus dos amigas y cree un poco de hielo, ya no tenía mi atención. Luego fuimos todos a una discoteca y la verdad es que fue todo un poco caótico. Éramos muchos y la gente subía y bajaba de planta, se llevaban más tiempo buscándose los unos a los otros que bailando. Si darme cuenta me dejé llevar por el caos y me dispersé.
Estaba un poco descolocado, no me sentía cómodo y pensé en marcharme con Adama, que vive camino de mi casa y nos gusta charlar mientras caminamos los 20 minutos de rigor de vuelta.
Marta se había dedicado a hacer lo mismo que en el pub, se acercaba, bailaba un poco con el grupo y al marcharse me agarraba el brazo o la cintura y me decía que volvía en un rato. ¡Me estaba intentado anclar!, evidentemente no de una forma muy efectiva, pero era algo parecido. Pretendía que me quedase esperándola en el mismo sitio a que volviese dándome IDIs y dominar así la situación. Cada vez que volvía, yo estaba bailando con un set de dos chicas que había conocido en el pub y que vinieron con nosotros.
Ella no se sintió cómoda al no poder controlar la situación y volvió con sus amigas. Me di cuenta de que había llegado el momento de lo que aquí llamamos hacerle un KATAKROKER. Adama se marchaba y yo me acerqué al grupo y empecé a bailar con ellas, Marta incluida. Ahora estaba más contenta, por que creía que tenía mi atención. A los dos minutos de reloj Adama aparecía con mi chupa y nos despedíamos de todas. Besos por doquier y cara de decepción en Marta.
Conversación:
M: ¿Te vas ya?
N: Si, la verdad es que la noche no esta muy animada
M: Bueno, pues nos veremos por aquí (intentando pasar)
N: Puede ser, pero yo me voy de la ciudad en de 2 semanas a Portugal,al final hasta Septiembre.
M: ¿Tan pronto, creía que te marchabas mas tarde?
N: No, es ya mismo. Bueno me marcho, ¿que hago, te llamo o ya te has aburrido de mí?
En ese momento su cara la delató por completo y su juego se vino abajo por completo. Me dijo que la llamara, que no se había aburrido de mi, que la llamara y que teníamos que quedar. Sonreí ante su sinceridad, me despedí y me dio dos besos tan cerca de la boca que parecieron una broma (si quieres besarme, besame, que no tenemos 15 años).
Conclusión:
Esa noche se unieron en mí contra casi todos los factores posibles: Factor Fulana, Remordimiento del comprador e intento por su parte de controlar la situación. Contrarresté creando hielo a veces, demostrando mi valor al estar con otras chicas e introduciendo una limitación temporal. Resumiendo, conseguí creerme que yo era el premio y creo que lo conseguí.
Adama dice que esta chica tiene ojos de loca, pero él tiene unos grandes prejuicios hacia las bellasartistas. Aun así no le da buena espina. A mi tampoco me hace mucha gracia la chica con la que tontea últimamente, así estamos empatados y es divertido darnos consejos mutuamente sobre no enrollarnos con la chica con la que andamos…un clásico.
Este fin de semana debería cerrar con ella en mi casa, si no, creo que voy a crear tanto hielo que esto parecerá una tercera glaciación…no estoy dispuesto a seguir jugueteando como críos, la verdad, acaba cansándome.
Seguiremos informando
FUERZA Y HONOR